jueves, 27 de enero de 2011

100 CONTROLES

Guardamar del Segura siempre es sinónimo de dos cosas: buena temperatura y muchos kilómetros de micro-relieve donde es demasiado sencillo cometer errores sin parar.

Esta mañana, pese a la lluvia intensa que aquejaba el litoral levantino/murciano, me desplazaba hasta estos lares para disfrutar de uno de los primeros entrenamientos técnicos del año. Y, por supuesto, ¿para qué empezar con minucias?... mejor 100 controles.


Físicamente me he encontrado un poco pesado a causa del cansancio acumulado de la media maratón del pasado Domingo. No obstante, esto no ha sido ni mucho menos un inconveniente a la hora de afrontar el recorrido, puesto que la dificultad técnica del mismo no permitía llevar un ritmo demasiado elevado.

A nivel técnico he encontrado sensaciones contradictorias, de modo que en algunos momentos sentía un buen control y confianza, mientras que en otros tramos no lograba leer los detalles y cometía pequeños (algunas veces más que pequeños) errores.

En definitiva un buen entreno de 18.2 km en 2h00´. En las próximas semanas habrá que seguir trabajando la concentración y la lectura del mapa en carrera.

Seguimos avanzando.


lunes, 24 de enero de 2011

ESTE AÑO... SÍ

23 de Enero en Santa Pola.

¿Se me ve?
Un año hacía que, durante el calentamiento previo a la Media Marathon de Santa Pola, me fracturaba el pie derecho por culpa de aquel "bordillo traicionero" que me iba a truncar la temporada 2010.

... este año todo iba a ser bien diferente...

Tras realizar el calentamiento más precavido de toda mi vida, me colocaba en la línea de salida 30´ antes de la hora de inicio (teniendo en cuenta que había 8200 participantes, era la única posibilidad para poder llevar un ritmo aceptable desde el principio). Con la sensación de ser una auténtica "sardina" a la que le faltaba la lata, trataba de mantener los músculos con una buena temperatura a la espera del pistoletazo de salida.

Tras pasar el km5
Todo comienza, y el disparo sirve para descargar ese punto de adrenalina tan divertido en este tipo de carreras. Gracias a la buena colocación puedo salir rápido y pasar el km1 en 3:38 adelantando a muchos corredores. Con buenas sensaciones, algo normal al principio, paso el primer 5000 en 18:32, el mismo tiempo exactamente que el segundo 5000. Con la salida al paseo marítimo, un fuerte viento de cara va mermando las fuerzas y muchos corredores van perdiendo comba. Llego al km15 aguantando el tirón y manteniendo el ritmo (18:36 el tercer 5000). Ya con las piernas bastante cargadas y con viento de cara, pero con el ánimo intacto, afrontaba el último 5000 con un ritmo un poco peor que los anteriores (18:57) y muy justito de fuerzas. En el último kilómetro vía libre y termino de exprimir mis energías (3:24) para despegarme de mis "compañeros de viaje" y entrar solo y exultante en la línea de meta, esa que el año pasado no puede rebasar.
Último 100... controlando

Tiempo: 1h 18´ 27"

Satisfecho... pero con la sensación de que si no hubiese pegado tan fuerte el viento en contra, podía haber arañado un minutillo al crono.

No obstante, esta marca sirve como un buen indicador de que el entrenamiento está siendo bastante eficaz, pues he bajado más de 7´ en menos de dos meses.


"Al final, me siento exactamente como un coche que sigue corriendo con el depósito vacío. Sin embargo, poco después de dejar de correr, todo lo que he sufrido y todo lo miserable que me he sentido se me olvida. Como si jamás hubiera sucedido, y ya vuelvo a estar decidido a hacerlo mejor la próxima vez"

Esa "próxima vez" será en Orihuela (13/feb/2011)

De momento, este Domingo viajaré a "Colivenquia" (también conocido como Onil) para correr en el mapa de "La Doncella". Un poquito de orientación viene bien para ir transfiriendo el trabajo físico, y aunque es de esperar que ande un poco "torpe", tengo muchas ganas de "resolver problemas".



domingo, 16 de enero de 2011

CONSOLIDANDO SENSACIONES

Esta ha sido otra buena semana en lo referente a la preparación física. A los rodajes habituales, esta semana he incorporado algunas series en cuesta, un entrenamiento técnico y series de 2000 metros.

Para terminar la semana y a modo de "aperitivo" para la Media Marathon de Santa Pola que tendrá lugar el próximo domingo, esta mañana tomaba la salida en el Cross regional de Puerto Lumbreras. Con las piernas aún pesadas a consecuencia de los entrenos de la semana, llegaba con la idea de rodar a un ritmo fuerte pero constante en los 10.8 km del recorrido según la organización (10.2 km según GPS). Como suele ocurrir en estos casos, la salida fue bastante rápida y, consciente de ello, intenté no llevar un ritmo demasiado elevado que pudiera pasarme factura al final de la prueba (algo parecido a lo que me ocurrió en Yecla). 

Así, poco a poco fui encontrando buenas sensaciones y consiguiendo un ritmo cómodo que me permitía ir pasando corredores poco a poco.

En la entrada a meta el reloj se detenía en 37:20, buena marca y buenas sensaciones. Con la vista puesta en la próxima Media Marathón, este cross me ha servido para consolidar sensaciones y salir con más seguridad el próximo domingo buscando rondar la 1h19´, lo cual se me antoja complicado... pero factible.

Por último, hoy quiero despedirme con una cita que me llamó la atención hace unos días. Es del autor japonés Haruki Murakami en su última obra "De qué hablo cuando hablo de correr", y dice así:

"Mientras corro, tal vez piense en los ríos. Tal vez piense en las nubes. Pero, en sustancia, no pienso en nada. Simplemente sigo corriendo en medio de ese silencio que añoraba, en medio de ese coqueto y artesanal vacío. Es realmente estupendo. Digan lo que digan."

miércoles, 5 de enero de 2011

RUTA DE REYES

Esta mañana me he hecho mi particular "regalo de reyes". Llevaba ya algunas semanas rondándome la cabeza la idea de volver a subir a La Peñarrubia, ya que hace más o menos un año desde la última vez que fui capaz de llegar corriendo. Así que, sin más preámbulos, anoche me puse manos a la obra y diseñé una ruta bastante exigente físicamente que me llevaría, no sin esfuerzo, hasta la cumbre (930 metros de altitud).
Los primeros kilómetros han sido fáciles, ya que hasta el 4º no comenzaba la subida. A partir de ahí, he cogido un ritmo "¿cómodo?", hasta afrontar la última parte del ascenso, donde pica muchísimo hacia arriba y notas una sensación de presión intensa en toda la musculara. Una vez arriba, es obligatorio parar unos segundos para deleitarse con las espectaculares vistas de todo el valle e, incluso a lo lejos, se llega a ver el mar. La bajada ha sido bastante técnica por sendas estrechas y con muchas piedras. Al final he terminado bastante satisfecho por los 22km realizados por montaña en 2h01´. Ahora toca descansar un rato.

Aquí os dejo el perfil y la ruta. ¡Que bien va a entrar el roscón esta noche!